lunes, 13 de junio de 2011

GALERÍAS DE CRÁPULAS: Josif Stalin



Para quienes no lo sepan, aclaramos que este segmento va destinado a denunciar a todos los corruptos, que pueden ser, personas o instituciones a las que se ha tenido que sufrir en diversas etapas, inclusive las actuales. Desde la primera edición de vientoencontra2009 hasta la presente que es la N°. 24, los desfiles de crápulas fueron sistemáticos en cada mes de estos dos últimos años. Por supuesto, que tanto los gobernantes, políticos, burócratas sindicales, instituciones de los tres poderes, junto a la iglesia católica, Policía Federal y otros/otras han animado nuestra imaginaria pasarela. Directa o, indirectamente todos ellos, aún sea de serviles, o simpatizantes tienen marcada sintonía con el sistema político unipolar; que de por naturaleza, es el corruptómetro, es decir…: el capitalismo.
Pero en esta edición aniversario del blog presentará una variante en consideración a que también el sector rojo tiene también sus notorios crápulas y entendemos que no hay porqué ocultarlos. Se trata en esta oportunidad de un tránsfuga de grueso e histórico calibre de trascendencia planetaria, que de entre sus negras perlas podemos rescatar la traición a la más gran revolución de la humanidad, que fue lo mismo que la gran traición a la clase obrera mundial, se le suman las purgas y crímenes a millones de seres humanos. En la mayoría sus víctimas fueron funcionarios y militancia del Partido Bolchevique. De auténticos revolucionarios de los que se destaca el compañero de lucha de Vladimir Illich Lenin: León Trotsky creador entre tantas organizaciones como los soviets y el ejército rojo.
Vamos ahora a una síntesis, obviamente resumida pero detallada, del porqué desfila en este espacio Josep Stalin:
Hace ya más de cincuenta años que el mundo se enteró de la muerte de Stalin, quien durante décadas junto a la casta stalinista con su propaganda impulsó permanentemente el mito de Stalin, a quien presentaba como el “Lenin actual”. Supuestamente había dirigido el Partido Bolchevique junto a Lenin. Esta fue una burda estratagema con el objetivo de justificar la usurpación del poder de un verdadero y perverso dictador que lo que en realidad hizo fue destruir el partido de Lenin y las masas de la época haciendo polvo las conquista de octubre y destruyó la internacional comunista.
En honor a la verdad lo que hay que aclarar es que en la historia Stalin jugó un papel secundario. Ingresó al Comité Central en un momento donde había escases de cuadros políticos experimentados; fue así que en 1907 asistió al V congreso del partido en Londres sin pronunciar una sola palabra en ninguna de sus sesiones. Stalin se lo podría identificar por estos tiempos solo como un “hombre de acción”. Algunos historiadores lo caracterizan como un ¾ de hombre que puede jugar un papel importante en el partido dependiendo siempre del control de una dirección firme ideológicamente y desarrollada teóricamente, pero este tirano al carecer de estas particularidades fundamentales para la política revolucionaria, imprescindiblemente debe recurrir a la construcción de aparatos y utilizarlos para resolver problemas lo que invariablemente provoca crisis y divisiones. En total diferencia, Lenin consideraba el partido en primer lugar como un programa, idea, métodos y tradiciones y recién a partir de esto, un aparato para llevar estas ideas a la práctica. Entendía a la perfección los peligros que podían surgir si la actividad del partido escapaba al control político.
Stalin con su intransigencia o clara soberbia fue el no al reflejo de la fuerza, sino más bien poseedor de la debilidad política y se une a los bolcheviques no por su claridad sino porque era una organización ya constituida, disciplinada y centralizada


1937 Año del terror
Han pasado más de 90 años de la revolución rusa y también más de 70 de la gran purga o “yezhovshchina” (esta denominación por la época de Yezhov, siniestro personaje responsable del NKVD, la policía secreta). Fue en momentos que absolutamente nadie -salvo Stalin- estaba enterado en la URSS si se encontraría con vida en las 24 horas posteriores.
A partir de entonces cualquier habitante podía ser detenido, juzgado en secreto, fusilado o condenado a décadas en campos de concentraciones a trabajo forzado en Siberia. No fue en absoluto salido de la nada el terror instalado en la URSS en 1936, que alcanzó su pico en 1937.
La llegada al poder de Stalin en sus diferentes etapas fueron marcadas por nefasta purgas del partido con expulsiones masivas por “oposicionistas”, “corruptos” o “acomodados”.
Por efectos del primer plan quinquenal se extendió el hambre en el campo. Stalin expulsó y deportó a todos los miembros de la Oposición Unificada que se le opusieron mediante la izquierda (trotskistas y zinovievistas). Las medidas de represiones especiales que aplicaban los zares, volvieron a su práctica con los juicios a puertas cerradas.

Los “Juicios de Moscú”
Estos fueron verdaderos íconos del terror que se desencadenaron en la URSS. Los juicios de Moscú fue el nombre con que se conocen a tres juicios efectuados en diciembre de 1936, enero de 1937 y marzo de 1938.
Con ellos se juzgó a la casi totalidad de los principales dirigentes bolcheviques que habían participado en la revolución y que aún permanecían en Rusia. El pretexto era que se descubrieron cantidades de “centros terroristas” (trotskistas, zinovievistas, bujarinistas…) todos habían matado a Kirov y practicaban el sabotaje: Zinoviev, kámeniev, Pietakov, Bujarín, Radovsky,….todos ellos se declararon culpables de los crímenes y fueron condenados a muerte o al destierro sobre la base exclusiva de sus “confesiones”, sin ninguna otra prueba. Todos fueron en alguna oportunidad opositores a Stalin, aunque en realidad hacía ya tiempo habían capitulado. Fueron destruidos moralmente. Otros no optaron por la capitulación y se suicidaron (Rudzutak) o tuvieron que ser fusilados en secreto debido a que no confesaron.
No fueron los nombrados las únicas víctimas, sino que toda la sociedad soviética sufrió su cuota de represión para el aparato stalinista los “complots” trotskistas, zinovievistas, bujarinistas, monárquicos, nazis se encontraban por todas partes. Stalin y sus secuaces ordenaban fusilar masivamente a obreros, secretarios del partido, funcionarios del Komintern, campesinos, Kulaks, sacerdotes, periodistas, ingenieros, médicos……para Stalin y el gran aparato represivo cada uno tenía su propio complot. No fue menos importante el descabezamiento del Ejército Rojo comenzando por el mariscal Tujachevsky, 30.000 oficiales fueron fusilados, lo que facilitó a Hitler en 1941 ingresar a la Unión Soviética debido a que las fuerzas de defensa del país habían sido decapitadas.


Ríos de sangre
Distintas fuentes han especulado con el número de víctimas en la URSS. Historiadores anticomunistas –caso Conquest Pipes- dieron cifras tan extremas de terror como tendenciosas. En la actualidad se dispone de cifras bastantes precisas y también creíbles. 150 Kulaks murieron durante la represión de 1930/31 (colectivización forzosa) y 3 millones de campesinos fallecieron por el hambre que esta provocó en 1932/33. Entre 1930 y 1953 (año de la muerte de Stalin, 786 mil personas fueron fusiladas por motivos políticos. De ellos ¡682.000 entre 1937/38! Es decir, en esos dos años se fusilaba a un promedio de 1000 mil personas por día; un millón murieron en los campos de concentración y trabajo del GULAG, en donde existió el hacinamiento de dos millones y medio de personas para las cuales se empleaba una sistemática rotación.
Stalin asesinó a casi 5 millones de víctimas inocentes. Cierto es que Hitler mató a más de un millón de judíos sin contar las demás víctimas de la represión, 20 millones de soviéticos murieron luchando contra los nazis, pero es conveniente tener en cuenta que también es cierto que el nazismo es un movimiento que glorifica la violencia en nombre de la imposición del poder de la raza superior y el rechazo y discriminación a los “inferiores”. El comunismo por lo contrario tiene como objetivo fundamental el abrir camino a las posibilidades a una sociedad sin opresores, sin diferencias de clase, sin explotados ni explotadores. Por esta razón los crímenes de Stalin y su aparato adquieren un concepto especial y, sumamente grave con el agregado que los ejecutados fueron y continuaron considerándose hasta expirar sus vidas, comunistas.
Stalin asesinó más comunistas que Hitler y Franco juntos. Mancha putrefacta que siempre acompaña su memoria y en los partidos Comunistas de todo el mundo y, además con el terror que implantó, Stalin liquidó el partido de Lenin. Acusó a toda la oposición dentro del partido de estar vendida a los nazis.
Este ultra criminal mató a todo el estado mayor leninista: la mayoría del Buró Político, del Comité Central de la época de Lenin fueron fusilados.
Esta orgía de sangre de la URSS a todas luces demuestra el carácter contra revolucionarios del putrefacto Stalinismo cuyo brazo asesino llegó hasta México impulsado por el funcionamiento del NKVD y su agente José Berdaguer mató nada menos que a León Trotsky


El resultado……
En noviembre de 1938 terminó el gran terror. El mismo ideólogo de las masacres Yezhov, fue condenado a muerte por el nuevo jefe de la NKVD Laurentis Beria quien se ocupó de ello. Los campos de concentración del GULAG continuaron funcionando hasta 1954 de igual manera las oleadas menores de detenciones y fusilamientos de Stalin durante y, sobre todo después de la II guerra mundial.


La gran pérdida
En 1924, la más notable revolución de la humanidad sufrió lo que muchísimos consideraron su más gran pérdida; la muerte de su líder Vladimir Ilich Lenin, lo que suscitó una complicada lucha entre los que pretendieron sucederlo en el poder. José Stalin, secretario general de Partido Comunista logró imponerse y desde entonces se apropió de todo el poder y lo ejerció de manera absoluta y criminal hasta su muerte ocurrida en 1953.


La gran mentira calumniadora
Es la que se repite hasta por estas épocas: que el leninismo y el stalinismo son iguales, cuando la realidad nos confirma que no existió nada en común entre el régimen de democracia obrera establecida por Lenin-Trotsky y la monstruosidad tirana que Stalin instaló sobre los huesos del Partido Bolchevique o comunismo para los primeros tiempo de poder obrero:
Elecciones libres y democráticas con derecho de todos los revolucionarios a la revocación de mandatos.
Ningún funcionario recibirá un salario superior al de un trabajador calificado.
No al ejército o la policía, sino el pueblo en armas.
Gradualmente, todo el mundo por turnos deberá participar en todas las tareas de gestión del Estado en dirección que, “cuando todo el mundo es un burócrata; nadie es un burócrata”. Estos principios elementales del leninismo estaban incluidos en el programa del partido en 1919.
Es verdad que las condiciones eran tremendamente difíciles, donde la revolución quedó aislada en una situación de terrible atraso, hambre y analfabetismo lo que provocó distorsiones que eran inevitables pero, eran deformaciones relativamente pequeñas, nada que ver con el monstruoso régimen que instauró Stalin. Las causas reales de los problemas que se le presentaron a los bolcheviques fue el aislamiento de la revolución por lo que Lenin y Trotsky para sortearlo fundaron la Internacional Comunista


Y……por casa cómo andamos…?
Por supuesto que si Stalin y su macabro aparato tiene su merecido espacio en Galerías de Crápulas, consideramos que el P.C argentino ha hecho los suficientes méritos como para que mínimamente lo acompañe.
No se puede por supuesto cargar en su mochila asesinatos, ni envíos a campo de concentraciones porque en principio, aquí ni tomó el aroma del poder, a lo sumo fue como furgón de cola en infinitas listas de “frentes populares”, pero no debemos omitir su ruta contra revolucionaria y en el mejor de los casos, solo reformista desde sus inicios encausada en una cantidad de veleteadas y contradicciones. Jamás profirió ni desde su dirección, tampoco de su militancia, una insinuante crítica a los aberrantes y millonarios crímenes que su jefe transoceánico cometió en la ex URSS, de sus acuerdos criminales con Hitler, de la más gran traición que cometió el stalinismo a la clase obrera mundial.
La vida política del Partido Comunista Argentino fue guiada por los calendarios electorales haciendo alianza con el que le hiciera una guiñada. Hay que sumarle también que ha sido y lo sigue siendo por estos tiempos una gran cantera de traidores que directamente se pasaron a las organizaciones burguesas. Por citar sólo algunos “notables”; Íscaro (ex secretario general de la CGT), Sigal, Mosquera (ex Pte.de la fede), el actual servil del kirchnerismo Patricio Echegaray, Carlos Geller, Eduardo Ariberti y una infinidad más.
Nadie podría negar que quizás fue la organización de la izquierda que tuvo mayor cantidad de desaparecidos, torturados y asesinados durante la dictadura con los militares genocidas y la nefasta triple A, pero salvo de algún caso aislado, lo fue sólo en la militancia, no en su cuadros dirigentes del comité central. Pero a todo esto lo empeora su ovejuna actitud expresada oportunamente en su prensa brindando su compresión a Videla-Martínez de Hoz. Han sido tan marcadas sus incoherencias y oportunismo que hoy aparece con su bandera roja, la hoz y el martillo como fundamental aliado de este gobierno pro imperialista y anti obrero

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